Los barrios populares reclaman la Emergencia Habitacional

La Mesa de los Barrios Populares dio a conocer un documento donde reclaman a las autoridades municipales por la declaración de la Emergencia Habitacional.

Además, se realiza un informe respecto de la situación actual de los barrios populares y solicitan el reconocimiento del Poder Ejecutivo de todos los barrios Populares.

Compartimos el documento completo:

¿QUIENES SOMOS LOS BARRIOS POPULARES?

Los barrios populares somos trabajadoras y trabajadores que hacemos la
ciudad. Somos los/as que queremos tierra para vivir con dignidad,y no
para hacer de ellas un negocio de especulación para pocos.

Somos quienes recordamos con nuestros sueños y acciones que la solidaridad, la cooperación y el trabajo comunitario construyen una
ciudad más igualitaria y más justa.

Somos los/as que decimos siempre que el Estado es responsable de garantizar los derechos fundamentales de acceso a la tierra y la vivienda digna como establece la Constitución Nacional. Por eso nos movilizamos y exigimos respuestas.

Somos quienes reafirmamos que si hay una necesidad, hay un derecho y que
la lucha por los derechos es un derecho fundamental y no un delito.

Delito es privar de derechos a miles de familias. Por eso a veces intentan amedrentarnos y criminalizarnos.

A pesar de haber sido excluidos/as de los derechos fundamentales de acceso a la tierra y la vivienda digna, seguimos luchando en pos de construir una ciudad donde todos/as podamos habitarla con sentido solidario, de comunidad y de integración. Por eso tantas y tantos nos
acompañan en esta lucha.
Somos quienes hacemos visible la profunda crisis habitacional que existe
en Viedma y en nuestro país desde que la tierra se convirtió en una
mercancía y el negocio inmobiliario reemplazó a la comunidad y al Estado
en la planificación de la ciudad. Por eso molestamos.

¿CÓMO NOS ORGANIZAMOS?

En cada barrio vamos generando procesos de construcción colectiva, cooperativista y solidario bajo procesos de formación y aprendizajes,
con el acompañamiento de las organizaciones sociales, territoriales y
políticas del campo popular. Nos organizamos en asambleas barriales y
produciendo espacios sociocomunitarios para atender las necesidades más
urgentes de nuestro pueblo. Una olla popular da paso a un merendero y
comedor comunitario, y a ello se suma un espacio de formación, proyectos
educativos desde y para los barrios, escuelas populares, acciones para
abordar la salud comunitaria.

Nos nucleamos en la Mesa de Barrios Populares con el conjunto de los barrios para pensar y poner en práctica nuestras demandas y proyectos.

Para propiciar el diálogo y trabajo con las autoridades responsables de
garantizar el derecho a tierra y vivienda, acercando propuestas y poniendo nuestra disposición a trabajar y construir siempre. En tal sentido, seguiremos trabajando para la regularización dominial de las sierras, el reconocimiento de los barrios y la concreción de políticas públicas que garanticen los servicios, la salud, la educación para tener barrios con vida digna. Sabemos que queda mucho esfuerzo por delante, pero tenemos la convicción y las ganas así que la unidad y el trabajo conjunto de todos los barrios populares llegó para quedarse. Hasta que nuestra ciudad sea más igualitaria y garantice una vida digna a cada ciudadano.

¿QUÉ PLANTEAMOS?

Que se reconozca la crisis habitacional, la recuperacón de las tierras
donde construimos nuestros barrios con total desprotección del Estado y
el reconocimiento de cada uno de ellos más allá del tiempo.

Ahora bien… ¿Por qué la negación y la estigmatización en los hechos y
las palabras de los responsables de garantizar los derechos a la ciudad?

El discurso de las autoridades municipales responsables de dar respuestas a la problemática de tierra y vivienda se basa en fundamentos incorrectos o falsos. Nos preguntamos si acaso el Jefe de Gabinete desconoce la legislación nacional que cita. Descartamos la mala fe y la mentira, ya que hemos iniciado un proceso de diálogo y trabajo que sólo puede ser productivo entre actores sociales y políticos que se respetan y se reconocen.

No hay diálogo basado en el desconocimiento o estigmatización. Nosotros apostamos al diálogo y al trabajo para la construcción de los barrios populares con dignidad.

Por tal motivo, para allanar el camino del diálogo y el trabajo por la
ciudad, nos damos la tarea de aclarar las afirmaciones sin sustento ni
validez que han repetido en diversas declaraciones las autoridades
municipales.

El municipio insiste en señalar una división entre los barrios
populares. Nada bueno puede salir de negar la realidad porque se sabe
que es la única verdad. No sólo no existe una clara diferenciación ni
división entre los barrios sino que la unidad y acuerdo que hoy predomina entre los barrios populares de Viedma es histórica y un ejemplo digno de mención para otros sectores. Esa histórica unidad se concreta en una Mesa de Barrios Populares donde todos los barrios se reúnen y acuerdan un pliego de demandas comunes y, reconociendo la realidad específica de cada barrio, uno de demandas particulares que como conjunto planteamos al Estado municipal.

La Mesa conformada por representantes electos de cada barrio no sólo define un plan de lucha, sino además un plan de trabajo solidario y cooperativo para construir cada barrio.

Lamentablemente ­y no nos gusta tener que decirlo, pero no queda otra
que recordárselo al gobierno municipal­ los barrios populares de diez
años de vida y los que apenas cuentan un mes comparten una triste
realidad: no tienen regularizada la tierra que las familias ocupan, no
tienen servicios públicos, no han sido urbanizados. Además de coincidir
en una situación de extrema desventaja en un contexto de profunda crisis
socioeconómica.

En muchos casos, el municipio niega nuestra existencia como barrios
populares. Pero la ley nacional y el RENABAP establecen que: “(…) entiéndase a un barrio popular como aquel asentamiento que reúne al
menos ocho (8) familias agrupadas o continuas, donde más de la mitad de la
población no cuenta con título de propiedad del suelo ni acceso regular a por lo menos dos de los tres servicios básicos (red de agua corriente, red de energía eléctrica con medidor domiciliario y/o red cloacal)” 5921­SISU­Informe final 2019­RENABAP.­

Hoy nos vemos en la necesidad de aclarar esto. No somos usurpaciones ni
tomas. Justamente porque la Legislación Nacional vigente nos reconoce como Barrios Populares, porque nosotros/as nos recnocemos como
ciudadanos/as con derechos y porque es momento de que todos/as dejen de
mirar para el costado y entender las desigualdades existentes que a
muchos/as nos enfrentan a tomar las medidas necesarias para el bienestar
de nuestras familias. Una perspectiva solidaria y de integración permitirá construir una ciudad más igualitaria, más digna y que contenga los sueños de todos.

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