Pablo Barreno: «Las razones de mi voto»

El legislador del Frente de Todos, Pablo Barreno, dio a conocer los motivos por los que no acompañó la Ley que permite la Poder Ejecutivo administrar la deuda en el contexto de la pandemia por el coronavirus.

Barreno explicó que «El oficialismo exigía el aval político de la oposición para legitimar su modelo basado en ciclos de endeudamiento que, según mi punto de vista, impiden el desarrollo soberano y la real integración de nuestra amada provincia».

«Estas son mis verdades relativas. Estas son las razones y argumentos en las que se asienta mi voto».

«Llegué a la Legislatura con un mandato muy claro: ubicar los intereses, demandas y necesidades de los trabajadores y trabajadoras de Río Negro como el epicentro de mi acción política y legislativa», detalló Barreno.

Mientras agregó que «Esta banca, además, está inscripta en una propuesta integral para Río Negro. Esta banca tiene sustento en un proyecto para nuestra provincia con fundamentos filosóficos, ideológicos y políticos muy claros. Y a pesar que en la última elección no obtuvo el respaldo suficiente como para Gobernar, sí consiguió un masivo apoyo para expresarse en la Legislatura con el temperamento que propusimos en la campaña: desarrollar nuestras verdades relativas con respeto pero con firmeza. Le pese a quien le pese. Le pese a quien le pese».

«El proyecto que envió la Gobernadora no puede reducirse simplemente a una Ley. Desde mi visión y en función del modelo de provincia que defiendo, esta iniciativa del oficialismo sirve para poner en evidencia las perspectivas sobre el modelo de desarrollo para Río Negro».

«El oficialismo pedía que avale con mi voto la continuidad del modelo que Juntos Somos Río Negro viene desarrollando desde hace casi una década. ¿Cuál es ese modelo? Como dije en la sesión anterior, la propuesta del oficialismo consiste en mantener un ciclo de endeudamiento continuo. Eso reduce al Gobierno a una mera herramienta para cubrir contingencias presupuestarias. Y como todos los integrantes del oficialismo confiesan, el Plan Castello es la síntesis filosófica de su modelo y de su gobierno».

«Y puedo decir que, en algo, coincido con el oficialismo: el Plan Castello los define. Define su supuesto modelo».

«Esta Ley que proponía la Gobernadora consiste en extender en el tiempo el enorme peso que recae sobre los rionegrinos y rionegrinas por el Plan Castello y, en su versión original, pedía además que habilitemos un nuevo endeudamiento».

«Hoy el Plan Castello se reduce a eso: miles de millones de pesos de deuda que el Gobierno no puede afrontar y un listado gigantesco de obras que tienen más vida en la literatura política del oficialismo que en la realidad. El ejemplo de Viedma, mi cuidad, es elocuente. Los vecinos y vecinas de vastos sectores de la ciudad parecen condenados a convivir con la mierda, producto del arcaico sistema de tratamiento cloacal. Casi 10 años después de iniciado su Gobierno, los viedmenses seguimos esperando. ¿Cuánto tiempo pueden tardar en hacer esa obra?»

«¿Pero saben dónde el Plan Castello deja de ser literatura y se convierte en realidad palpable? En el terrible peso que ejerce sobre los rionegrinos y rionegrinas. ¿Y saben cuál es la verdadera naturaleza del famoso Plan Castello? Una clásica estrategia financiera liberal que sirvió para financiar al peor Gobierno nacional desde el regreso de la democracia, el de Mauricio Macri».

«La cosa fue así: Alberto Weretilneck pidió un préstamo en dólares en Nueva York, 300 millones, para hacer obra pública que, paradójicamente, demanda pesos. No dólares. Pero como Juntos Somos Río Negro es una cáscara vacía sin filosofía ni ideología, entonces hizo lo que ordenaba Macri: que las provincias tomen deuda en dólares. ¿Por qué? Porque los dólares con los que las provincias se endeudan entran por el Banco Central que, al margen de los formalismos, maneja el Gobierno nacional de turno. Se trata de la misma estrategia utilizada, por ejemplo, por la dictadura militar 1976-83».

«Pero esto siguió. Weretilneck y el Gobierno de Río Negro de ese entonces, que es el mismo que tenemos ahora, financiaron al gobierno de Macri: le prestaron 202 millones de dólares de los 300 millones que habían obtenido. Y todos sabemos muy bien lo que hicieron Macri y su Gobierno con los dólares que entraron entre 2016-2019: los fugaron, y así fueron destruyendo el sistema productivo y multiplicando la pobreza. Más de 86 mil millones de dólares se fugaron del país durante la presidencia de Macri. Weretilneck y el Gobierno de Río Negro participaron de ese circuito de sobreendeudamiento externo que hoy tiene al país en una situación de extrema debilidad».

«¿Por qué hizo eso el Gobierno provincial? ¿Por qué fue parte del perverso sistema de sobreendeudamiento que propuso Macri para el país y las provincias? Ya lo dije y no me voy a cansar de repetirlo: porque el provincialismo que expone en la retórica Juntos Somos Río Negro es una cáscara vacía, es solo una excusa para construir poder para un reducido número de dirigentes».

«Por eso la tasa de deuda pública provincial per cápita es de 52768 pesos, mientras que en La Pampa es de 6977. Incluso provincias como Buenos Aires, Mendoza y Córdoba tienen un índice menor al de Río Negro».

«¿Cuáles son las consecuencias de ese brutal endeudamiento en la vida cotidiana de los rionegrinos y rionegrina? Por ejemplo, el cronograma de pagos está en duda permanente. El Gobierno provincial no junta ni para pagar los sueldos. Y claramente esta crisis excede la pandemia, porque el ciclo de endeudamiento comenzó hace mucho: en los últimos tres años, el Gobierno de Río Negro puso más plata en pagar servicios de deuda que en Salud. Quizás en ese dato se pueda encontrar una buena razón de por qué somos unas de las provincias con más contagios de Covid-19».

«Otra consecuencia nefasta del modelo que nos proponen revalidar con esta Ley: en el cuatrienio 2015-2019 en Río Negro se destruyeron 10931 puestos de trabajo en el ámbito privado».

«Un dato más para dar cuenta de la profundidad de las crisis: de los últimos 15 meses, en 14 de ellos la recaudación fue más baja que el mes precedente. Es decir que hace mucho tiempo que la provincia tiene un marcado deterioro en la actividad económica».

«La crisis no es producto de la pandemia. La crisis es producto del modelo de endeudamiento continuo de Juntos Somos Río Negro. Y el Plan Castello es la mejor síntesis de ese modelo, porque se trató de una ingeniería financiera para sostener el Gobierno de Macri. En nuestra provincia ese sistema generó deuda, deuda y más deuda. Un círculo vicioso imposible de saldar que pone en riesgo el único logro del que puede jactarse Juntos Somos Río Negro casi una década después de haber comenzado: pagar salarios a término».

«Por eso el oficialismo pedía que convalidemos ese modelo. Pero como dije al principio, esta banca se inscribe en un modelo de provincia diferente al que desarrolla el oficialismo. Nuestro modelo no concibe el endeudamiento como motor de la Provincia. Nuestro modelo implica discutir en serio cómo podemos desarrollarnos y qué intereses debemos afectar».

«Weretilneck, Arabela y todos JSRN han decidido seguir con la inercia de nuestra provincia. Y por eso siempre dependemos exclusivamente del ingreso de recursos extraordinarios, como el endeudamiento. Por eso entre 2015 y 2019 el Gobierno provincial se ató al gobierno de Macri y por eso sus dirigentes fueron gestores de apoyo de todas las medidas del macrismo, desde los ajustes tarifarios que ahogaron la actividad regional, al pacto fiscal y el recorte de recursos jubilatorios».

«No voy a avalar ese modelo. No voy a avalar un ciclo de endeudamiento eterno. No voy a avalar la ausencia de un modelo de desarrollo que dependa exclusivamente de algún shock externo. No voy a avalar un modelo en el que cobrar el sueldo a término sea la máxima aspiración, sobre todo después de 10 años de Gobierno. No voy a avalar la ausencia de voluntad política y coraje para discutir con quien haya que discutir cómo se redistribuye la renta en nuestra provincia».

«Nuestro modelo tiene que ver con maximizar las potencialidades de nuestra provincia; con ubicar el trabajo y la producción como vectores de desarrollo; con dinamizar la actividad económica a través de nuevas infraestructuras; con rediscutir el sistema tributario para hacerlo más eficiente y progresivo; con poner en movimiento las casi 100 mil hectáreas de tierras con potencial productivo que hoy están sin uso; con poner en valor el puerto de San Antonio».

«Porque soy parte de una tradición política con voluntad transformadora, no voy a avalar un modelo que lamentablemente nos mantiene rehenes de la deuda. Y como confío en nuestras verdades relativas, que son por las que el mandato popular me ubicó en este lugar, voy a seguir trabajando para que estas ideas sean las que organicen la perspectiva conceptual y la práctica del Gobierno de nuestra provincia. Porque creo profundamente en que es posible construir colectivamente una provincia mejor».

«No voy a claudicar en este intento. En eso pueden confiar, rionegrinas y rionegrinas. Porque como nos legó como mandato Néstor Kirchner, las convicciones no quedan colgadas en la puerta de acceso a ningún lugar de poder».

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