Las “tomas” de terrenos y el problema de la tierra

Por Patricio Lobos (*)

Los recientes reclamos de los vecinos de la toma del «2 de enero» por la regularización de los terrenos que ocupan y del barrio “Union” por la instalación de los servicios, actualizan una problemática de vieja data en la ciudad de Viedma.

En el transcurso de las ultimas dos décadas, cerca de diez experiencias de ocupaciones de terrenos tuvieron lugar en la ciudad.

Estas tomas tienen como característica principal su masividad, lo que revela una problemática que se extiende a amplios sectores sociales.

El acceso a la tierra y la vivienda, pero también al trabajo que brinde oportunidades de ascenso social, se constituyen en derechos avasallados por las gestiones neoliberales y no revertidos por los progresismos. A continuación, compartimos una breve genealogia de las tomas de terrenos en la ciudad de Viedma.

Desde el año 2000 al 2019, se desarrollaron por lo menos una decena de experiencias de ocupaciones de terrenos urbanos en Viedma. En una primera etapa (de 2000 a 2009), se pueden citar las experiencias del barrio Nehuén (2000), la toma de tierras del barrio “30 de Marzo” (2008), la toma del barrio Santa Clara (enero 2009) y el asentamiento surgido en el “Loteo Silva” (invierno de 2009). Una segunda tanta de tomas se registran en el año 2012: la Toma del “1 de mayo” -Balneario “El Cóndor”-, la del Barrio “Unión” y por ultimo la toma del barrio “El Progreso”. En el 2019, el 2 de enero, irrumpió una nueva y masiva toma en cercanías de la ruta 1 lindera a la ex cancha del Club Fatima.

Estas experiencias de lucha por la tierra y la vivienda cuentan con las siguientes características:

1) Masividad: son experiencias que muestran una ampliación de la problemática del acceso a la tierra y la vivienda a un conjunto cada vez más grande de «sectores populares» y medios).

2) Visibilidad: los sectores populares desarrollan una nueva estrategia para utilizar los medios de comunicación locales con el objeto de interpelar al poder político).

3) Violencia: son experiencias disruptivas, que conmueven material y simbólicamente el escenario social y político.

En Viedma se estima, que entre 7 mil y 10 mil familias no tienen viviendas o viven en condiciones de hacinamiento y precariedad. En la provincia de Rio Negro esta cifra se eleva a 47 mil o 50 mil.

Se trata de una problemática nacional, ya que el déficit en el país se lo estima en tres millones y medio de viviendas. Hoy para acceder a una vivienda, las familias deben tener ingresos permanentes y en blanco, o estar asociados en mutuales o sindicatos.

La situación de un importante sector de la población que posee un trabajo informal o directamente está desocupada, explica en parte este fenómeno.

Las masivas ocupaciones de terrenos en Viedma revelan una problemática estructural de las sociedades contemporáneas donde la precarización e informalización del trabajo y la expulsión masiva de mano de obra, junto al retiro del estado de sus responsabilidades sociales (políticas públicas para el acceso a la tierra y la vivienda), generan condiciones sociales de extrema vulnerabilidad para un conjunto amplio de la población, que sin otras alternativas, decide emprender una lucha colectiva por su derecho a habitar la ciudad.

Leé el repaso por cada una de las ocupaciones de Viedma y El Cóndor en: https://amargassales.blogspot.com/2020/03/las-tomas-de-terrenos-y-el-problema-de.html#more

(*) Lic en Ciencias Políticas de la Universidad Nacional del Comahue- CURZA.

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