¿Toda comunicación es política?

La reminiscencia de todo preso es político es inevitable en un frase que impregna todo el decir de la política. Presos o capturados, quizás esa palabra sea más ajustada, como señala Daniel Rosso en su libro Máquinas de captura. Los medios concentrados en tiempos del kirchnerismo. Un libro escrito en un tiempo donde el populismo era atacado por los medios hegemónicos porque subvertía los valores de la república y el orden excluyente de la interpelación neoliberal. 

Daniel Rosso es sociólogo y periodista y fue Subsecretario de Medios de la Nación y Secretario de Comunicación de la Ciudad de Buenos Aires. Paso por la Universidad Nacional de Río Negro donde dictó una charla sobre de la relación entre la comunicación y la política.

En el conversatorio dejó pistas para entender y comprender que se juega en la comunicación política. Pensemos por un instante a quién/es habla el Gobierno y a quién/es la oposición. Juntos por el cambio y el Frente de Todos, como se define ese “juntos» y ese “todos» es fundamental para comprender a quién/quienes les habla el discurso político. Qué identidad se construye desde la comunicación política reafirma la “suerte” de las elecciones y también reafirma la lectura que se realiza desde los “gurús” de la comunicación política.

En este sentido, si nos anclamos en Viedma a pocos días de la elección del próximo intendente/intendenta, podemos leer sucintamente los distintos slogans de algunas de las fuerzas que disputan la elección. “Ahora le toca a Viedma”, “Viedma merece más”, y también “Recuperemos Viedma” ¿son frases pensadas desde una comunicación política?.

¿Qué identidad construyen? ¿a quiénes les hablan? ¿cuál es el nosotros, quiénes son ellos? ¿dónde está el conflicto? Son solo algunas de muchas preguntas que tendríamos que hacernos para poder indagar la conformación de una comunicación política. 

Es en este punto que Daniel Rosso nos advierte de la necesariedad de no olvidarnos de la preeminencia del conflicto en la construcción política. Sin conflicto no hay política, el acuerdo absoluto es la máxima aspiración de un discurso que pretende constituirse desde lo político al mismo tiempo que lo niega. 

Por ello una apuesta que se sintetiza en decir con “todos”, «El Frente de Todos» incorpora en su discurso ese otro que no fue convocado desde el discurso Kirchnerista, oculta por un momento lo político en tanto agonismo. De esta manera le está hablando al votante de la oposición, un votante que al que se tiene que ganar. No fortalece solamente una base propia (quizás porque en la lectura se consideró que ello no era necesario) y se apuntó a hablarle al votante de la oposición. 

Entonces, desde los slogans de los partidos (y frentes) que disputan la elección a la intendencia de Viedma lo que se observa es la ausente a la apuesta de conquistar el voto del otro, el voto de la oposición. Por ello, hablarles a los mismos para obtener resultados distintos, es más, un acto de fe que la construcción de una comunicación política. 

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