Queremos la verdad

“Los sin nadie queremos la verdad”. Estas fueron algunas de las palabras de Julieta Vinaya, el pasado 15 de Junio, cuando finalizó la marcha al cumplirse diez años del asesinato de Atahualpa Martínez Vinaya.

Una síntesis de los diez años de lucha que llevó adelante de manera incansable reclamando por saber quién mató a su Ata, y a su vez dando a conocer y sumándose a la lucha de los cientos de crímenes impunes que existen en la provincia y el país.

El pasado domingo 28 de octubre su cuerpo no aguantó más tanta injusticia y decidió marchar, pero descansa en paz. Sabiendo que dejó en su camino una enseñanza. Un legado de lucha, dignidad y sensibilidad por las injusticias.

“Los sin nadie tenemos derechos y vamos a gritar bien fuerte que queremos la verdad, y ellos nos tienen que contestar”, fue el mensaje de Julieta el pasado 15 de Junio, para volver a reclamar respuestas al Poder Judicial.

Respuestas que todavía no están y que se llevaron la vida de Julieta. Así de claro lo dejó Laura Vinaya, al señalar que “esta muerte de Julieta tiene nombres y apellidos. Los responsables son Carlos Reussi, Ricardo Falca, Daniela Zágari y Liliana Piccinini”.

Laura remarcó que “Julieta se enfermó porque en diez años los funcionarios del Poder Judicial no le pudieron dar respuestas. Y eso se llama impunidad. Una impunidad a los que son sometidas muchas familias en nuestra provincia y en nuestro país”.

“Por eso decimos que vamos a levantar su bandera, porque la lucha no se va a abandonar. Porque Julieta se multiplicó, como Atahualpa”.

Finalmente, Laura remarcó que “se fue tan dignamente, tan en paz, tan entera que yo sé que ella está bien. Nos enseñó a ver la vida de otra manera. Y en ese camino quedamos nosotros”.

“Hay que seguir un camino largo, plagado de tristezas, pero también de alegrías. De esa alegría que sólo da la lucha, cuando uno deja de llorar sola en la casa y sale a gritar esos deseos, que tiene que ver con nosotros, con la lucha”.

“Ella hizo todo lo que tenía que hacer, y nos enseñó que no hay modo de abandonar la lucha”.

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